Empresa

                                                

Ya desde muy joven, el fundador de ANAYA PANADERIAS, Manuel Anaya Murcia, empezó su andadura por el mundo de la panadería, cuando en su pueblo natal, Ayora, hacía de ayudante en la panadería de su barrio, lo cual marcó su trayectoria profesional, que nunca se apartaría del sector, continuando en distintos hornos su trabajo, incluso en el servicio militar, donde estuvo en la panificadora de Cartagena, y sirva como anécdota, coincidió con el malogrado Nino Bravo, no en vano, su acumulada experiencia es una garantía de éxito en la fabricación de nuestros productos, que alcanzó su cúmulo cuando en 1980, tras más de 10 años de dirección de un horno en Quart de Poblet, su entonces propietaria abandonó el negocio, que pasó en alquiler a manos de Manuel  como titular, aunque ya venía desarrollando todas las funciones propias del negocio desde siempre. No tardó en prosperar el horno, con su toque personal, que antes no podía explotar del todo, al no ser el propietario. Para afrontar este nuevo reto, contó con la incorporación de su esposa, Carmen, que aunque era nueva en este sector, demostró en muy poco tiempo estar a la altura de las circunstancias, y resultó a la postre un pilar indispensable en el desarrollo de esta empresa, aportando su creatividad e interés por mejorar la calidad de nuestros servicios y productos, así como el empuje necesario para afrontar los retos de este tipo de actividades, sin el cual Manuel a solas no hubiera podido salir adelante. En esta andadura inicial, sus hijos, Manolo y Miguel, de 8 y 4 años respectivamente, ya tomaron enserio el horno, y comenzaron a aprender jugando, lo que a la postre les convertiría en muy buenos profesionales del sector, cuentan que a penas con 10 años, subido en un cajón de plástico Manolo ya elaboraba pasteles sobre el tablero de trabajo, y lo propio hacía Miguel con los rollos de anís, siendo nada más una anécdota dentro de los muchos esfuerzos realizados por esta familia para llevar adelante esta empresa.

Tras 6 años más, es en 1986 cuando tiene la oportunidad de ampliar el negocio, pasando a la población de Torrent, a un local en propiedad, con más posibilidades, que además servía sus productos a algunos puntos de venta en el exterior, propiedad de otros comerciantes, y pese a tener que abandonar el pueblo natal de sus hijos, y aventurarse al riesgo de un negocio y lugar desconocido, el carácter emprendedor del matrimonio y las expectativas de mejora, respecto del horno en el que se encontraban hasta ese momento, motivaron tan importante y arriesgada decisión, que a la postre resultaría acertada.

Siguiendo el buen hacer, y el buen trato al cliente, en pocos años, logró una estabilidad que le permitió absorber a uno de sus principales puntos de venta exterior, para dirigirlo personalmente, sin intermediarios, y pocos años después un segundo punto de venta, ambos en Aldaya.

Continuando con la línea de renovación del negocio, ANAYA PANADERIAS, como se denomina comercialmente en la actualidad, reformó uno de sus puntos de venta en Aldaya, a fin de acondicionarlo con cafetería, además de la panadería, bollería, pastelería, como valor añadido para sus clientes, y presta este servicio desde marzo de 2007.

También en 2007, a mediados, ANAYA PANADERIAS, aumentó su red de tiendas en Torrent, adquiriendo 2 puntos de venta, en la zona del ayuntamiento y la iglesia de la ermita respectivamente, extendiendo así su servicio en la ciudad. A su vez, se presta servicio a cada vez más clientes externos, que re-venden nuestros productos, y de esta forma llegan a más zonas rápidamente.

Toda esta progresión positiva, no hubiera sido posible, sin la ayuda del personal que ha trabajado en algún momento o trabaja actualmente en HORNO ANAYA, y sin las inestimables ayudas y colaboraciones de familiares, entre los que cabe destacar “los abuelos”, Julián y María, y “las nueras” Sonia y Maribel, entre otros, que no nombraremos, sin que por ello sean menos importantes.

La familia Anaya al completo, sigue al pié de la empresa día a día, al igual que el resto del personal que trabaja en ANAYA PANADERIAS, todos profesionales comprometidos con el espíritu de calidad y satisfacción del cliente, garantizando así un buen servicio.

En definitiva ANAYA PANADERIAS siempre intenta tener un compromiso con el cliente y la calidad de sus servicios, y para ello mantiene su espíritu de mejora e innovación constantemente.

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